La calidad de las traducciones literarias en España es ahora mejor que nunca

POSTED BY   Natalia
29/11/2016

No podíamos dejar de hablar con Luis Solano, fundador de Libros del Asteroide, una editorial independiente perteneciente al Grupo Contexto donde cuidan al máximo cada uno de sus libros, diseñando así un catálogo donde predominan las novelas, aunque dejando espacio también para otros géneros como las biografías, las memorias o los reportajes. Traducen de más de veinte de lenguas distintas, donde cabría destacar por estar menos extendidas dentro del panorama literario español el hebreo, el chino, el búlgaro o el polaco.

 

Billar de letras (BdL): ¿Cuáles son las lenguas de las que más traducís?
Luis Solano: Del inglés, pero hay otras lenguas como el italiano o el francés que también tienen una representación considerable en nuestro catálogo, que está formado por obras escritas originalmente en más de 20 lenguas diferentes.
BdL: Para un traductor literario en ciernes, la pregunta clave es cómo conseguir el primer encargo. ¿Podrías explicarnos cómo seleccionáis a vuestros traductores? ¿Recibís currículos? ¿Alguna vez habéis llamado a un traductor que os haya enviado su currículo, pero del que no tuvierais referencias?
Luis Solano:  Depende mucho de cada situación, de si ya tenemos pensado una persona para traducir un libro o no, y depende también de la lengua de la que haya que traducir. Es evidente que hay muchos traductores del inglés y no tantos, pongamos, del ruso. Pero sí: recibimos currículums y hemos llegado a contactar con los  traductores que nos los han enviado. Por lo general, sin embargo, acostumbramos a trabajar con gente con la que ya hemos trabajado anteriormente o que tenga una trayectoria y algún editor nos lo haya recomendado; más que nada, para evitarnos las sorpresas: una traducción mal hecha es muy, muy difícil de salvar.

 

BdL: Antes de encargar un trabajo a un traductor ¿leéis otras traducciones suyas? ¿o le pedís que haga una prueba? ¿cómo suele ser esa prueba?
LS: Depende. La mayor parte de las veces  ya los conocemos de otros trabajos suyos, con nosotros o con otras editoriales, por lo que el encargo se hace en firme. A los que no conocemos, generalmente, les pedimos una pequeña prueba de traducción basada en un texto de unas cinco o seis páginas para ver cuál es el resultado, terminar de ajustar el tono, etc.

 

BdL: Aparte de las referencias, el currículum o la prueba ¿tomáis alguna otra medida para aseguraros de que la traducción que recibís es buena? ¿Alguna vez habéis pedido a un traductor que os entregara unas primeras páginas, antes de encargarle la totalidad del libro?
Luis Solano:  En principio, con el CV o la muestra de traducción nos damos por satisfechos. Por otro lado, no hay ningún método para asegurarte de que una traducción va a quedar impecable, ni siquiera pedir una parte de ella por adelantado. Además lo normal es que el traductor a medida que avanza vaya cogiendo mejor el tono del libro y entrando más en él, por lo que, en general, las primeras páginas siempre están un poco peor que el resto de la traducción, por eso nunca proponemos entregas parciales.

 

BdL: Cuando recibís una traducción, ¿la enviáis a un corrector? ¿le enviáis también al corrector el texto original para que pueda consultarlo en caso de duda? ¿ponéis al corrector en contacto con el traductor? ¿en qué medida interviene el editor?
Luis Solano:  Sí: al recibir una traducción la revisamos y la enviamos a un corrector de estilo que, por lo general, está ya acostumbrado a trabajar con nosotros y tiene al lado el libro original para poder cotejar a fondo la traducción. Al recibir esa corrección, supervisamos que todos los cambios sean pertinentes y pasamos la corrección al traductor para que pueda hacer lo mismo. El traductor, una vez haya acabado de revisar de nuevo el texto, nos lo envía a nosotros y a partir de ahí pedimos una corrección ortotipográfica. Luego, hacemos un par de lecturas de galeradas dentro de la editorial antes de dejar el texto listo para imprenta.

 

BdL: ¿Alguna vez has tenido la sensación de que varios libros de distintos autores que has encargado a un mismo traductor suenan igual?
Luis Solano:  No. Generalmente, si el traductor es bueno, sabrá dar con el tono del original. Otra cosa es que haya traductores que tengan algunos rasgos personales, pero nunca acaban dominando en el texto.

 

BdL: Y al revés, ¿alguna vez has encargado traducir un texto que ya se había traducido anteriormente y has tenido la impresión de que se ha convertido en un texto nuevo, de que realmente hacía falta esa nueva traducción?
Luis Solano:  Sí, claro, pero que el texto iba a ser completamente distinto a esa traducción preexistente ya se sabe desde el momento que se encarga una nueva traducción; se encarga precisamente con la esperanza de que suene radicalmente distinta, justo como te parece que el original debería sonar en castellano.

 

BdL: El traductor literario suele llegar a identificarse de manera inusual con el autor del libro que traduce. Además, al traductor pueden surgirle dudas que solo el autor le pueda aclarar. ¿Os piden los traductores a menudo que les pongáis en contacto con los autores?
Luis Solano:  Siempre que el autor está vivo animamos al traductor a que lo haga. Siempre hay momentos de ambigüedad cultural, cuestiones que, por razones de tiempo o espacio, no es posible entender. Por eso es bueno poder aclarar las pequeñas dudas que pueda tener un traductor para que este no haga que la obra diga algo que en realidad no dice. Cuando no podemos consultar con el autor intentamos hacernos con traducciones a otros idiomas para poder resolver posibles dudas.

 

BdL: Aparte de las tarifas, por las que no vamos a preguntar, ¿pagáis derechos de autor al traductor? ¿qué porcentaje?
Luis Solano:  La tarifa, que varía en función de la lengua y la experiencia del traductor, la consideramos siempre un anticipo a cuenta del uno por ciento de las ventas.

 

BdL: Siempre he tenido curiosidad por saber por qué los libros originales y los traducidos tienen precios similares. ¿Podrías explicarnos cómo se integra el precio de la traducción en el precio de producción del libro?
Luis Solano:  En general, los libros traducidos deberían ser más caros porque los costes son mayores, es evidente. Lo que sucede a menudo es que habría que poner los libros traducidos tan caros que los precios se mantienen artificialmente bajos.

 

BdL: ¿Puedes contarnos algún caso de un libro cuyo original consideres bueno y cuya traducción crees que ha echado a perder el texto?
Luis Solano:  No se me ocurre ningún caso evidente. Lo que sí puedo decir es que, normalmente, una traducción es mala cuando no consigue trasladar la voz del original a la traducción, con todo lo que eso implica. Por eso corregimos tantísimo los libros y hacemos varias lecturas en la editorial: para poder afinar al máximo el resultado final y para establecer una especie de control de calidad que no permita que se escapen errores de traducción o de edición que, por otro lado, tampoco son tan frecuentes, creo, en nuestro caso. Es evidente que hemos recibido traducciones que dejaban mucho que desear y que hemos tenido que trabajar hasta la extenuación, pero no es algo que nos pase habitualmente y creo que el nivel de las traducciones que publicamos es muy alto.

 

BdL: En las carátulas de los discos, aparte del compositor, siempre ha figurado el nombre del intérprete o la orquesta, ¿creéis que el nombre del traductor debería figurar en la portada del libro?
Luis Solano:  Sí, claro, y por eso lo incluimos el nombre del traductor en la portada  prácticamente siempre, salvo que no quepa en la cubierta (cosa que nos pasa cuando el libro tiene un subtítulo y hay prologuista, por ejemplo).

 

BdL: Y en las solapas, ¿creéis que sería conveniente incluir una brevísima biografía del traductor, para que el lector que tiene que elegir entre dos versiones no se guíe solo por el precio de cada edición, sino también por la fiabilidad de la traducción?
Luis Solano:  Yo creo que no, que lo importante es que esté claro quién es el traductor. He visto traducciones excepcionales de  traductores primerizos y churros de traductores experimentados.

 

BdL: ¿Puedes decirnos los nombres de tres de tus traductores favoritos? ¿Qué es lo que más valoras de cada uno de ellos?
Luis Solano:  Supongo que los que más me gustan son los cuatro que más han traducido para nosotros: Marta Alcaraz, Carlos Manzano, Concha Cardeñoso Eduardo Jordá, Pero hay muchos otros, también buenísimos, que no han podido traducir para nosotros tantos como nos hubiera gustado.

 

BdL: ¿A cualquiera de ellos le encargarías la traducción de cualquier novela, o crees que tienen dotes especiales para cierto tipo de escritura?
Luis Solano:  Creo que como editor hay que saber escoger al traductor más adecuado para cada obra, como si fueras un director de cine que tuviera que escoger a los actores que interpretarán a sus personajes. El traductor también es, en cierto sentido, un intérprete, y tiene que sentir cierta afinidad con la obra que va a traducir. Pero si el traductor es realmente bueno sabrá valorar si puede traducir bien o no el texto que le propones.

 

BdL: En general, ¿qué es lo que más valoras de un traductor literario?
Luis Solano: Que sepa trasladar correctamente la materia literaria atrapada en la lengua original y contenerla en la lengua de destino, que la lectura de las dos obras me haga sentir más o menos lo mismo y que la versión en castellano suene igual de natural que la original.

 

BdL: ¿Crees que la calidad de las traducciones literarias es buena en España?
Luis Solano:  Aún sabiendo lo difícil y poco fiable que es hacer cualquier generalización, me atrevería a decir que es mejor que nunca, pero que debería ser todavía mejor.

 

BdL: ¿Qué crees que se podría hacer para que fuera aún mejor?
Luis Solano:  Dedicarles más horas de trabajo. Eso pasaría, obviamente, por tener traductores mejor remunerados y editores con más tiempo para dedicarle a la edición del texto el tiempo que esta necesita.

 

Si quieres participar en las distintas jornadas y charlas que tenemos programadas durante el curso con editores y traductores, escríbenos un email a info@billardeletras.com o llámanos al 91 532 40 64, dentro del marco de nuestro taller de traducción literaria.

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Natalia

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