Aprovechar el parón. Una propuesta de traducción por Enrique Maldonado.

El sector literario es relativamente limitado y los traductores nos encontramos a veces sin trabajo, ya sea porque aún no hemos conseguido «meter cabeza» o por una caída puntual de los encargos. Incluso cuando ya estamos profesionalizados, hay momentos en los que nos descubrimos con las manos vacías. Una vez enviado el currículum a las cuatro esquinas del planeta será necesario marcarnos objetivos que nos mantengan activos, nos permitan seguir aprendiendo y nos den a conocer a nuestros potenciales clientes: los editores. Necesitamos hacernos visibles, que reparen en nuestras capacidades. Una forma de hacerlo es presentar propuestas de traducción.

El objetivo de este curso es llevar a cabo una de estas propuestas. Durante diez semanas trabajaremos, guiados por el objetivo final de presentar una propuesta editorial, para profundizar nuestro conocimiento del sector, localizar obras que puedan resultar interesantes, elaborar propuestas y, por supuesto, traducir los textos y conseguir ayuda de los compañeros para esas cuestiones puntuales que nos pueden suponer una dificultad.

Tal vez no conozcas ninguna obra que merezca la pena ser traducida. Habrá en ese caso que aprender a buscarlas. ¿Dónde encontramos títulos que puedan tener cabida en nuestras librerías? Es posible, por el contrario, que ya tengas en mente una obra que no puede dejar pasar el lector hispanohablante. En ese caso tendremos, antes que nada, que comprobar si está publicada y si tiene derechos de autor en vigor. Pero, ¿y si no encuentro nada que pueda presentar a una editorial? Seguro que alguna obra ya traducida merece una reedición, una corrección en profundidad, aire fresco. Todas estas opciones se valorarán durante el curso, con el objetivo de que todos los estudiantes tengan un texto con el que trabajar, un objetivo para conseguir llamar la atención de los editores y, por qué no, un encargo.

El curso se distribuirá en tres bloques. En un primer momento analizaremos lo necesario para poder afrontar una propuesta de este tipo: ¿dónde encuentro libros que puedan merecer la pena?, ¿cómo funcionan los derechos de autor?, ¿cómo es el sector editorial hispanohablante?, ¿qué formato debería tener nuestra propuesta?, ¿qué información incluir?, ¿cómo se redacta una nota de prensa, un informe de lectura, una sinopsis?, ¿dónde encuentro fuentes de prestigio que avalen mi propuesta?…

Analizadas ya todas estas cuestiones, será el momento de ponerse manos a la obra. Las propuestas tendrán carácter individual y se trabajarán desde casa. El único requisito es que la lengua meta sea el castellano, podremos trabajar desde cualquier lengua de partida. Durante ese periodo de trabajo individual, los estudiantes enviarán sus textos para su corrección y realizaremos dos puestas en común de lo trabajado: una para la traducción y otra para la propuesta en sí. Cada estudiante tendrá una corrección individual de su trabajo por parte del profesor, además de las valoraciones que puedan hacer los compañeros. Este será el momento también de plantear dudas y dificultades específicas. Evidentemente, los textos que trabajaremos tendrán que ser limitados. Más vale tener unas páginas bien terminadas que muchas a medio elaborar.

En tercer lugar, incorporadas las correcciones y las sugerencias que consideremos pertinentes, será el momento de defender nuestra propuesta ante el grupo. El objetivo es terminar el curso con algo tangible y útil, una propuesta que nos sirva para mucho más que un currículum, que nos permita demostrar nuestra profesionalidad, nuestro conocimiento del sector, de la literatura de nuestras lenguas de trabajo, una propuesta, en fin, que demuestre que nuestra obra merece ser publicada y  con nuestro nombre en los créditos. Tal vez una primera propuesta no funcione, ningún editor se interese por ella. Habremos conseguido, no obstante, que reparen en nuestro nombre. Habremos seguido trabajando, mejorando nuestras habilidades, puliendo nuestros textos. El trabajo no habrá sido en vano. No será la única propuesta que presentemos a lo largo de nuestra vida profesional, tendremos que seguir demostrando nuestra valía con hechos: proyectos y traducciones.

PROGRAMA:

  • 27 de abril. Presentación. Búsqueda de títulos. Derechos.
  • 4 de mayo. A quién y cómo hacemos una propuesta de traducción. Sector editorial. Prácticas habituales.
  • 11 de mayo. Manos a la obra: notas de prensa, sinopsis, extractos, apariciones en prensa, redes, otros profesionales del sector.
  • 18 de mayo. Trabajo individual en casa.
  • 25 de mayo. Puesta en común y correcciones. Propuesta.
  • 1 de junio. Trabajo individual en casa.
  • 8 de junio. Puesta en común y correcciones. Traducción.
  • 15 de junio. Trabajo individual en casa.
  • 22 de junio. Defensa de la propuesta (1)
  • 29 de junio. Defensa de la propuesta (2)

Si bien la traducción es una profesión en esencia solitaria, una de las dificultades con las que se encuentra el profesional es la de seguir aprendiendo por sí mismo. Por ello, y contando con que todos cometemos errores que, de tan propios, somos incapaces de identificar, la metodología de trabajo será eminentemente práctica y colaborativa. Buscaremos soluciones en equipo, aprenderemos de las propuestas ajenas, tendremos la posibilidad de que otros traductores nos ayuden a pulir los flecos de nuestros textos. ¿Quién dijo que esta es una profesión solitaria?

DURACIÓN: del 27 de abril al 29 de junio de 2020
FORMATO: a través de la plataforma zoom
HORARIO: lunes de 18:30 a 20:30
PRECIO:  310€ (5% de descuento socios de ACE Traductores y Asetrad)