Taller de narrativa integral: Novela y relax impartido por Ronaldo Menéndez

Desde hace años he querido sistematizar dos elementos en un taller: 1) la formación puramente técnica y 2) los aportes de algunos maestros de la narrativa contemporánea. Pero centrándome en criterios estrictamente personales, en mis gustos y oficio, y convirtiendo la experiencia del taller en un juego de estímulo para la escritura. Nuestro taller de Narrativa Integral es la puesta en práctica de fundamentos técnicos sin los cuales no es posible avanzar en la escritura, y el análisis y aplicación de estos aspectos debería convertirse en estímulo para que cada cual desarrolle su propio proyecto narrativo. Dicho proyecto podemos monitorearlo y poner a prueba a través de las clases prácticas, donde procederemos a lectura y comentarios en torno a relatos, textos abiertos, ejercicios o fragmentos de novelas que quiera llevar cada miembro del grupo.

Temario (orientativo, ya que pueden introducirse cambios atendiendo a las necesidades del grupo).

El sistema de la verdad: como si yo hubiera estado en ese lugar o vivido aquello

Objetivo: Aprender a transmitir ‘sensación de vida o verdad’ en un texto. Simular que aquello que contamos ‘en verdad nos ha ocurrido’.

Descripción: ¿Qué elementos podemos activar para que nuestro relato o escena no solo sea verosímil, sino que parezca que efectivamente ‘hemos vivido en verdad dicha situación’? Existen ‘trucos’ y recursos técnicos que refuerzan el sentido de veracidad en un texto, el escritor debe aprender a construir, o al menos a distinguir: a) Relato verosímil, b) Relato que parezca verdadero, c) Relato estrictamente cierto.

La mecánica del suspense: Hitchcock deja una maleta en la esquina de un bar, mientras otros dos conversan sentados a una mesa

Objetivo: Cómo conseguir, más allá del género de suspense, que el lector sienta ‘que algo está por ocurrir’.

Descripción: Construir una escena agregando un tercer elemento, que cambie radicalmente el carácter ‘neutro’ de la escena. Para ello estudiaremos las reglas del suspense y sus mecanismos técnicos, pero intentando que no se limite a dicho género, sino que podamos aprovecharlo en cualquier tipo de texto narrativo para incrementar atmósfera y tensión.

El entorno del personaje: Cómo hacer personajes de papel y tinta, que sin embargo se mueven

Objetivo: El personaje literario es mucho más que una descripción o caracterización, se trata de trabajar con un ‘código existencial’ –en palabras de Kundera- donde se integran elementos como rasgos, actitudes, conceptos e incluso en entorno donde situamos al personaje.

Yo hablo así: jerga y reinvención del habla.

Objetivo: Narrar desde una voz singular centrada en el uso de determinada jerga, asumiendo códigos específicos del contexto donde se mueven los personajes y se desarrolla la trama, pero consiguiendo que el lenguaje se haga universal.

Descripción: Abarcaremos numerosos ejemplos, pero nos centraremos en la obra del singular escritor mexicano Yuri Herrera (su novela La transmigración de los cuerpos, publicada por Periférica) como modelo para entrenarnos en el trabajo con jergas y regionalismos como sub-códigos para singularizar al narrador, los personajes y el ambiente.

Parece fácil, y por eso es tan difícil: narrar una historia en diario o epístola, u otros formatos

Objetivo: Desarrollar una trama, con tensión, conflicto y puntos de giro, a partir del registro epistolar, de un diario o de un formato pre establecido.

Descripción: Insertar un diario o carta dentro de un relato o novela es algo antiguo y hasta cierto punto sencillo, pero hacerlo de manera eficaz, consiguiendo que dicho registro ‘cuente una historia’, y que el lector quede atrapado, es otra cosa. Haremos un recorrido por obras donde se despliega de manera moderna y tensionada el registro epistolar, y aplicaremos a nuestra propia obra dichas técnicas y recursos.

 

Clínica de autores: temas técnicos asociados a aportes concretos de determinados autores

Onetti y el gesto

Descripción: Basándonos en la obra del genial escritor uruguayo, y especialmente en su novela Los adioses y en su relato Bienvenido Bob, estudiaremos la técnica de ‘narrar congelando el gesto’, es decir, aprovechar el código gestual de nuestros personajes para sugerir aspectos psicológicos, simbólicos, y posibilidades argumentales. Como si narráramos ‘en cámara lenta’, consiguiendo una máxima tensión narrativa.

Cortázar y la transformación

Descripción: Julio Cortázar inventó una concepción de ‘lo fantástico’, basado no tanto en la invención truculenta, sino en la mirada. Estudiaremos y aplicaremos las técnicas cortazarianas de hacer convivir situaciones realistas con su repentina transformación en situaciones fantásticas: ¿Cómo conseguir que el lector acepte este desplazamiento?

Borges es mío

Descripción: Abarcará todo el mes de enero, y no se trata de estudiar la obra de Borges a partir de los tópicos que se atribuyen al autor, sino de comprender algunos de sus aportes técnicos fundamentales, y llegar a aplicarlos, convirtiéndolos en parte de nuestra propia formación como escritores. Estudiaremos y ejercitaremos: 1) La adjetivación y el neologismo borgeano; 2) La construcción de la escena crucial; 3) La estructura de combinar tres planos narrativos, 4) La carga emocional.

Otros temas a considerar:

La construcción de las escena modelo: gastronomía, pelea, declaración-seducción…

El monólogo interior y el estilo indirecto libre

El registro intercalado: película, poema, relato, sueño…

– De Proust a Pedro Páramo: tratamiento del Tiempo

– Ana Blandiana y el relato ramificado

– Sandor Marais: la solución del megadiálogo

– José Lezama Lima y el anti-relato

DURACIÓN : de enero a junio

FORMATO : miércoles

HORARIO : de 19:30 a 21:30

PRECIO : 300€ al trimestre más 30€ de matrícula nuevos alumnos

PROFESORES:

Ronaldo Ménendez

¿QUÉ OPINAN NUESTROS ALUMNOS?

 

Trabajar con Ronaldo en alguno de sus talleres-clases es recibir una continua lección sobre los problemas que plantea las escritura, sobre sus variadas soluciones, pero, ojo,

 

Ronaldo no transmite un conocimiento seco, sin vida, algo exclusivamente académico, sino vivido, experimentado en carne propia, apasionado, como apasionada es la persona.

 

Continua apertura a distintas formas literarias, vistas siempre como manifestación de las variadas formas de vivir y de pensar, de eso que llamamos “psicologías”,  ese magma de luces y negruras que es el alma humana,  clases conducidas con inteligencia, muchas inolvidables, llenas de descubrimientos, todo eso y más es lo que recuerdo.

Ronaldo, de los tres años que estuve contigo en el taller de escritura de cuento aprendí mucho, de verdad, y no te imaginas lo que me alegro por ese mundo nuevo que me abriste.

Una de las cosas que te agradezco de verdad es que me enseñaras a leer, que puede sonar un poco extraño, pero cuando leemos muchas veces no apreciamos todo lo que puede encerrar un libro.

 

Gracias a ti descubrí el placer de identificar un personaje bien construido, el deleite que te puede producir un narrador que te envuelve con sus palabras, una descripción que te toca el corazón o un cuento cuya maestría hace que se te quede grabado para siempre.

 

Se puede escribir mejor o peor, el resultado puede satisfacerte más o menos pero para mí es muy importante el poder sacar lo que llevo dentro de mí en forma de palabras, mis emociones, mi necesidad de crear escribiendo, mis chorradas… y eso lo he conseguido también gracias a ti.

Y todo eso lo he aprendido de alguien dotado de gran paciencia, de sentido del humor y de mucho amor al arte.

Su cultura literaria, que nunca me deja de sorprender, hace que tenga un ojo rápido y certero para corregir y encauzar tus textos.

 

Sus clases son amenas y perspicaces. Como un buen vino, siempre tienen notas, matices que rememorar.

Para mí Ronaldo, como profesor, era casi un adivino: de un solo vistazo vio qué estructura necesitaba mi novela, qué le sobraba, cómo mejorar un diálogo con detallitos obvios para un ojo experto pero que solo él era capaz de descubrir.

 

Confío plenamente en su buena labor como profesor ya que detectó el alma de mis escritos como en una radiografía. Se lo recomiendo a conocidos y desconocidos.

Ronaldo es un repartidor de narraciones a traición. Armado de historias te ametralla sin compasión y lo que es peor, siempre hacia un mismo blanco: tu propia riqueza emocional, intelectual y experiencial.

 

Créeme, yo hace ya tiempo que estoy herido por este cabrón.

Estudiar con Ronaldo Menéndez es aprender a asumir el riesgo de disfrutar de lo que haces. Ronaldo es como ese capitán que, en plena tormenta, conduce la nave temerariamente, hasta el límite del naufragio y, desde el puente, insulta a los dioses y los desafía a ponérselo aún más difícil.

Ronaldo sabe mucho y lo da todo, no se guarda ni un cachito. Te desborda de conocimientos y de herramientas y ganzúas. Te enfrenta con tus propios recursos para que sepas cómo utilizarlos al máximo.

 

Un curso con Ronaldo Menéndez es como protagonizar una novela: no eres el mismo al terminar.

Ronaldo tiene la  facultad de hacer que en tu cabeza se vayan generando ideas a medida que él habla.  

 

Te vas a casa  dándole vueltas a alguna corrección o a una nueva historia,  con unas ganas tremendas de ponerte a escribir.