¿Quieres escribir tu novela pisando tierra firme? ¿Necesito partir de un proyecto? ¿Existen técnicas de desbloqueo y estímulo? No vendemos aire, enseñamos las técnicas narrativas básicas para iniciarte en la escritura. Mi método de trabajo se basa en una premisa simple y clara: es posible enseñar a escribir novelas a partir de herramientas precisas y eficaces. El texto es un artefacto técnico, y la técnica, si se es riguroso en la enseñanza, puede solventarse en un periodo de tiempo controlado y relativamente breve. Si el alumno se concentra en aprovechar las herramientas desarrolladas en nuestras clases, aprenderá a escribir textos eficaces y perfeccionará su técnica: ganará tiempo.

Creemos en nuestro método y la calidad del mismo es avalada por los libros que nuestros alumnos publican cada año. Estamos muy orgullosos de ser parte de su éxito.

TEMARIO:

Primera parte:

1- El mapa y el territorio: los cinco sistemas narrativos. El sistema ideotemático, el sistema de personajes, el sistema especial, el sistema temporal, el sistema retórico.

2- Secuestrando al lector: El arte del comienzo en la novela. Técnicas para el arranque, tipologías y trucos.

3- Quién narra mi historia: diferenciación entre las categorías de autor, narrador y personajes. El punto de vista narrativo. La primera y la tercera persona.

4- Viajeros de primera, segunda clase, y polizontes: la construcción del personaje. Tres niveles para dar forma al personaje: la voz, las acciones, la caracterización.

5- En busca del tiempo perdido: perspectivas temporales. Cinco técnicas para el tratamiento del tiempo: Escena, resumen, elipsis, deceleración, digresión.

 

Segunda parte: 

1- Quién habla aquí: monólogo en primera persona, monólogo en segunda, estilo indirecto libre, monólogo interior y multiperspectivas. Mudanzas de puntos de vista.

2- Miro un bloque de mármol, quiero esculpir un caballo, y quito del bloque todo lo que no sea un caballo: Saber qué dejar fuera, el principio del Iceberg.

3- De albañil a arquitecto: la estructura de la novela. Juegos de composición, estructura visible y no visible, fragmentos, capítulos, partes y organización. Análisis estructural de la novela La insoportable levedad del ser, de Milán Kundera.

4- En clave Rashomón: el dato escondido y el lector activo. Cómo se escribe una historia desde distintos ángulos, según sus personajes.

5- Cajas chinas y vasos comunicantes: técnicas estructurales para el relato y la novela.

 

En caso de estar interesado mándanos un email a info@billardeletras.com o llámanos al 91 532 40 64.

DURACIÓN : del enero a junio de 2019

DÍA : los lunes

HORARIO : de 19:30 a 21:30

PRECIO : 300€ al trimestre más 30€ de matrícula nuevos alumnos

PROFESORES:

Ronaldo Ménendez

¿QUÉ OPINAN NUESTROS ALUMNOS?

 

Trabajar con Ronaldo en alguno de sus talleres-clases es recibir una continua lección sobre los problemas que plantea las escritura, sobre sus variadas soluciones, pero, ojo,

 

Ronaldo no transmite un conocimiento seco, sin vida, algo exclusivamente académico, sino vivido, experimentado en carne propia, apasionado, como apasionada es la persona.

 

Continua apertura a distintas formas literarias, vistas siempre como manifestación de las variadas formas de vivir y de pensar, de eso que llamamos “psicologías”,  ese magma de luces y negruras que es el alma humana,  clases conducidas con inteligencia, muchas inolvidables, llenas de descubrimientos, todo eso y más es lo que recuerdo.

Ronaldo, de los tres años que estuve contigo en el taller de escritura de cuento aprendí mucho, de verdad, y no te imaginas lo que me alegro por ese mundo nuevo que me abriste.

Una de las cosas que te agradezco de verdad es que me enseñaras a leer, que puede sonar un poco extraño, pero cuando leemos muchas veces no apreciamos todo lo que puede encerrar un libro.

 

Gracias a ti descubrí el placer de identificar un personaje bien construido, el deleite que te puede producir un narrador que te envuelve con sus palabras, una descripción que te toca el corazón o un cuento cuya maestría hace que se te quede grabado para siempre.

 

Se puede escribir mejor o peor, el resultado puede satisfacerte más o menos pero para mí es muy importante el poder sacar lo que llevo dentro de mí en forma de palabras, mis emociones, mi necesidad de crear escribiendo, mis chorradas… y eso lo he conseguido también gracias a ti.

Y todo eso lo he aprendido de alguien dotado de gran paciencia, de sentido del humor y de mucho amor al arte.

Su cultura literaria, que nunca me deja de sorprender, hace que tenga un ojo rápido y certero para corregir y encauzar tus textos.

 

Sus clases son amenas y perspicaces. Como un buen vino, siempre tienen notas, matices que rememorar.

Para mí Ronaldo, como profesor, era casi un adivino: de un solo vistazo vio qué estructura necesitaba mi novela, qué le sobraba, cómo mejorar un diálogo con detallitos obvios para un ojo experto pero que solo él era capaz de descubrir.

 

Confío plenamente en su buena labor como profesor ya que detectó el alma de mis escritos como en una radiografía. Se lo recomiendo a conocidos y desconocidos.

Ronaldo es un repartidor de narraciones a traición. Armado de historias te ametralla sin compasión y lo que es peor, siempre hacia un mismo blanco: tu propia riqueza emocional, intelectual y experiencial.

 

Créeme, yo hace ya tiempo que estoy herido por este cabrón.

Estudiar con Ronaldo Menéndez es aprender a asumir el riesgo de disfrutar de lo que haces. Ronaldo es como ese capitán que, en plena tormenta, conduce la nave temerariamente, hasta el límite del naufragio y, desde el puente, insulta a los dioses y los desafía a ponérselo aún más difícil.

Ronaldo sabe mucho y lo da todo, no se guarda ni un cachito. Te desborda de conocimientos y de herramientas y ganzúas. Te enfrenta con tus propios recursos para que sepas cómo utilizarlos al máximo.

 

Un curso con Ronaldo Menéndez es como protagonizar una novela: no eres el mismo al terminar.

Ronaldo tiene la  facultad de hacer que en tu cabeza se vayan generando ideas a medida que él habla.  

 

Te vas a casa  dándole vueltas a alguna corrección o a una nueva historia,  con unas ganas tremendas de ponerte a escribir.